Entre los sedicentes profesionales del periodismo observamos una clara dificultad para expresarse oralmente, en ocasiones debido ni más ni menos que a una escasa capacidad para sacar adelante una frase sin errores de concordancia. El periodista empieza de una manera y termina de otra. Lo que era masculino resulta que concuerda después en femenino, o al revés, a un sujeto plural le otorgan un verbo en singular, o al contrario, etc.
Así, el otro día un periodista español decía lo siguiente: “La familia, de origen peruana, vivía en el barrio de Carabanchel”. Evidentemente, “origen” es una palabra de género másculino, cosa que sólo un hablante no nativo de español puede ignorar. ¿Qué ha sucedido? Que el periodista ha pensado en una frase del tipo “la familia, peruana, vivía…” o “la familia, que era peruana de origen, vivía…”, pero al final ha mezclado todo creando un frankenstein sintáctico con el sustantivo en masculino y el adjetivo en femenino.
La gran pregunta es por qué personas que no tienen facilidad de palabra se dedican al periodismo sin que sean despedidas ese mismo día.

ESTRATEGIAS DISCURSIVAS EN LA ENTREVISTA PERIODISTICA ESPAÑOLA

Géneros y tópicos de la literatura grecolatina en la poesía española de vanguardia
Desde: 9,00 € IVA Inc. (+) Más Infos
